Las aguas residuales es agua contaminada, producto de la actividad en hogares, comercios, industrias y agricultura. El objetivo de las plantas de tratamiento de aguas residuales consiste en la desinfección de las aguas contaminadas para preservar el medio ambiente y propiciar una mayor disponibilidad de este recurso.


Según estudios del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, solo el 34% de los municipios del país realiza el tratamiento de las aguas residuales, esto supone que el 66% de las aguas contaminadas son vertidas en ríos propiciando la alteración y degradación del ecosistema, afectando a su vez las vidas humanas de sectores cercanos.


A continuación, encontrarás algunos de los principales beneficios de la reutilización de aguas residuales y tratadas:

  1. El Beneficio Económico se obtiene al vender el agua residual tratada al sector agrícola, la cual se adquiere a un menor costo que el agua convencional, debido a que el principal consumo del sector agrícola es el agua para el riego de hortalizas y dar de beber al ganado.
  2. La venta de este recurso disminuye los costos operacionales de las plantas de tratamiento de aguas residuales, lo que disminuye el costo de riego de hortalizas e igualmente supone la disponibilidad constante y confiable de este recurso.
  3. El sector urbano también se beneficia mediante las actividades comerciales y de industria pesada que no requieran del consumo de agua potable, como el uso de agua para la alimentación de calderas, turbinas, torres de enfriamiento, centrales térmicas, entre otros.
  4. Salud y Medio Ambiente: las aguas residuales una vez que han sido tratadas deben ser devueltas a la naturaleza vertiéndolas en los ríos, lagos o mares para que continúe su ciclo hidrológico, siempre y cuando se encuentre en condiciones adecuadas, de esta forma no evita la alteración de los ecosistemas, se disminuye la contaminación a la biodiversidad y se mitiga el riesgo para la salud pública.
  5. Utilización del agua saneada: la reutilización de estas aguas tratadas por parte del sector primario (agrícola, pesca, ganadería, granjas) y el sector urbano (industria, comercios, doméstico), genera beneficios ambientales al reducir la cantidad de agua contaminada en los ecosistemas de ríos y mares.